La Bolsa española acumula una caída de casi el 12% en lo que va de 2018

La inestabilidad política que se vive dentro y fuera de España ha provocado la paralización de un alto número de salidas a Bolsa en los últimos meses. 

A falta de finalizar el cuarto trimestre, únicamente Metrovacesa ha logrado sacar adelante su oferta pública de venta (opv). El resultado es que, según los datos de Bolsas y Mercados Españoles (BME),el volumen captado por las nuevas operaciones en la Bolsa española entre enero y septiembre se ha reducido un 80% respecto a 2017, de 3.348 millones de euros a 645.

La última en aplazar su salida ha sido Cepsa. El pasado lunes, 24 horas antes de que se fijara el precio de la operación, Mubadala, el fondo soberano vinculado a Emiratos Árabes Unidos y accionista único de la petrolera, envió un comunicado en el que señaló que suspendía la opv porque «la inestabilidad que sufren los mercados afecta a la valoración de la compañía» y por «la falta de apetito» de los inversores.

Del mismo modo, la socimi Árima ha atrasado y empequeñecido su oferta (de 300 a 100 millones) con el objetivo de sacar adelante su salida a Bolsa, que finalmente se producirá hoy.

Anteriormente, compañías inmobiliarias como Vía Célere y Azora ya suspendieron sus salidas a Bolsa. Testa, que representa la primera compañía de pisos en alquiler del país, se tuvo que conformar con cotizar en el MAB (Mercado Alternativo Bursátil) en lugar de hacerlo en el Mercado Continuo. Una incertidumbre que se explica en parte por el resultado que ha tenido Metrovacesa después de su debut. «Sus resultados no han sido muy positivos y, actualmente, está todavía un 30% por debajo de su precio de salida, afectando al resto de opv españolas, sobre todo porque varias de las salidas que se esperaban para 2018 eran del mismo sector», señala Fernández Funcia, socia responsable de Mercado de Capitales de PwC.

El comportamiento negativo que está registrando la Bolsa en las últimas semanas hace que los inversores esperen una mejor situación para lanzar sus ofertas, explica Natalia Aguirre, directora de análisis y estrategia de Renta 4.

El impacto público que provoca una mala salida a Bolsa hace que las empresas se lo piensen dos veces, aunque a veces estos procesos se demoran hasta un año, añade por su parte Darío García, del «broker» XTB.

«La realidad es que la Bolsa española acumula una caída del 11,47% en lo que va de año. Y es que las muestras de desaceleración económica han condicionado a un selectivo que ya se había visto mermado por la situación exterior. No hay que olvidar que la situación de países como Argentina y Turquía han lastrado a la banca española. Un sector que, además, todavía está pendiente de la posición que tome el Supremo en materia hipotecaria.»

La inestabilidad del Gobierno también ha favorecido esta  situación, tal y como asegura  García, «los inversores en renta variable no comulgan con las políticas que está implementando el Ejecutivo en materia fiscal y presupuestaria».