10 cosas en las que no deberías invertir a día de hoy

Invertir siempre ha sido un ejercicio de contextualización extrema. En esta época que vivimos de incertidumbre política a nivel mundial, de fuertes cambios en nuestra mentalidad y nuestra forma de ver la realidad de las cosas y de tantos desastres naturales que vienen uno detrás de otro, la tarea de invertir a largo o corto plazo se convierte en odisea.

En el panorama actual está omnipresente el coronavirus y en el mundo de la inversión no iba a ser de otra forma. Aquí os hago un pequeño repaso de diez inversiones que debemos evitar si queremos capear el temporal con dignidad hasta que la situación se normalice y veamos todas las cartas sobre la mesa.

  • Los índices:

            Los índices mundiales se encuentra bajo mucha presión ya que tienen muchos frentes abiertos. La gestión pasiva de fondos hace que las caídas en los índices disparen órdenes de venta para replicarlo y la gestión activa acelera esas ventas por los algoritmos que utiliza para ajustar los beneficios. Las noticias que llegan a destiempo de todas partes del mundo hace que las caídas vayan en cascada a medida que van abriendo las bolsas de las distintas zonas horarias. Los esfuerzos fallidos de los bancos centrales europeos asustan al mercado, la decisión de la Fed americana de hacer caso al presidente Trump y bajar los tipos asusta al mercado. En definitiva, cualquier noticia ya sea por acción u omisión asustará a los mercados pues detrás de éstos hay personas que ahora mismo se sientes frágiles por la alarma, proporcional o no ese es otro tema, que se ha creado en torno al virus.

  • Touroperadores/Aerolíneas/etc:

            Cualquier empresa cuyo principal ingreso provenga del transporte masivo de gente ya sea con carácter de ocio como laboral. El transporte de pasajeros se está restringiendo cada vez mas por el miedo al contagio. Habiendo incluso países que ponen en cuarentena personas llegadas de zonas categorizadas como “de riesgo”.

  • Commodities:

            El mercado de commodities tiene ahora mismo una volatilidad contagiada. El oro que ha sido siempre refugio en tiempo de incertidumbre ha absorbido parte del capital escapado de la renta variable pero no todo, teniendo menos presión alcista de la que a priori podríamos pensar, aunque sigue siendo un refugio idóneo en época de incertidumbre, la cantidad de capital inyectado en esta commodity puede fácilmente escaparse o multiplicarse, teniendo un panorama a corto/medio plazo no tan evidente. El petróleo se ve directamente afectado por la disminución del número de vuelos, el cierre de plantas de producción, en definitiva, toda merma en la actividad industrial de la que tanto se nutre.

  • Retailers de ocio:

            Una reconocida cadena da cafeterías americana cerró casi el 50% de sus locales en la china continental en enero a raíz del brote de coronavirus. El cierre tenía carácter temporal, pero a día de hoy, casi dos meses después, la cadena americana solo opera con normalidad el 85% de sus cafeterías. Dos mil cafeterías cerradas supone una caída en los ingresos que en un ciclo normal de negocio no vas a poder compensar, la gente no va a tomar cafés de tres en tres para compensar los cafés no tomados. Lo que la gente si hará es comprar ese gadget tecnológico con una fruta dibujada detrás cuando ya pueda salir de casa. La primera empresa tendrá un golpe en sus ingresos proporcional al número de días que dure la crisis, la segunda tendrá una disminución de sus ventas en tiendas físicas que afectará al volumen de stock del producto pero tendrá mayor repercusión en sus proveedores directos que en sus propias cifras de venta. por lo que deducimos que el golpe en bolsa será desigual para cada una de ellas.

inversión

  • Grupos hoteleros:

          Los grupos hoteleros han visto como grandes eventos, fuente de elevados ingresos puntuales en ciudades específicas se ven anulados. Tenemos el ejemplo del Mobile World de Barcelona cancelado por la organización, provocando la anulación de miles de reservas de hotel y la consecuente perdida de ingresos para el sector. Tenemos festivales de música de todo el mundo cancelados, eventos deportivos que se juegan a puerta cerrada. Todo esto supone un duro golpe para el turismo y el sector hostelero mundial (alojamiento, entretenimiento, transporte ocasional, etc)

  • Renta Variable a largo plazo:

            En general, cualquier inversión en renta variable que se haga ahora deberá hacerse pensando en el rebote después de las correcciones de los pasados días o en aprovechar la corrección para compensar inversiones ya en cartera pero no pensando en una nueva inversión a largo plazo. No sabemos aún dónde está el suelo de esta corrección. Europa no pasa por su mejor momento, la economía China a puesto el freno de mano a su crecimiento, las oportunidades de negocio y dinero rápido en America Latina son cada vez mas limitadas debido a la situación socio política de varios de sus países, en resumen, sabemos que hay un fondo pero no tenemos la certeza de si hemos o no llegado a él. No debemos comprar nunca en la caída pues no sabemos hasta dónde llegará.

  • Banca comercial tradicional:

            La banca comercial tradicional, la chapada a la antigua, la de sucursal y director con despacho en una esquina de la oficina. Bien es cierto que a día de hoy no queda casi ningún grupo bancario que no haya adoptado o tenga alguna rama de la llamada FinTech, la tecnología financiera. Pero aquellos grupos bancarios que más rápido estén adoptando este modelo de negocio serán más proclives a sobrevivir victoriosos a largo plazo y aquellos que no adopten y hagan de la FinTech su filosofía están condenados al fracaso. Incluso la adopción del blockchain para las transacciones bancarias hace obsoletas algunas de las comisiones cobradas por la banca. Los intereses cobrados por sus tarjetas revolving las cuales El Supremo ya ha tachado de usurarias. Son varios los escándalos que acumula la banca comercial tradicional que de no ponerse al día verá tambalearse su volumen de negocio a favor de la banca 4.0 (100% basada en nuestra identidad digital)

Pero no son sólo sectores los que debemos evitar, debemos hablar también del tipo de inversiones de riesgo en las que no deberíamos entrar si no tenemos la experiencia suficiente y el tiempo necesario. Hablo de todo producto financiero derivado con el que tenemos la posibilidad de ganar cuando el mercado cae.

  • Futuros y Opciones:

            Los futuros nos permiten entrar vendidos y de esta forma beneficiarnos de la caída del mercado. La inversión en futuros requiere una liquidez por parte del inversor que debe ser capaz de amortizar diariamente grandes cantidades de dinero en caso de errar la tendencia. Las opciones nos dan la posibilidad de optar por una tendencia (en este caso, a la baja) en el activo escogido y de esta forma beneficiarnos si el activo subyacente cae.

  • Warrants, Turbos, etc:

            En la banca comercial, el pequeño inversor tiene acceso a numerosos instrumentos que replican el funcionamiento de los derivados financieros de la banca de inversión. Warrants, turbos, bonus, etc. Estos instrumentos son replicas a escala de complejos derivados usados en la banca de inversión. No por conllevar un desembolso relativamente pequeño de capital su riesgo es menor. Aunque ofrecen un beneficio porcentual mucho mayor que la típica cuenta de ahorros, el riesgo es elevado y no apto para el pequeño inversor sin conocimientos suficientes. Sobre todo en épocas de alta volatilidad como la que vivimos ahora mismo, el indice VIX de volatilidad marca máximos no vistos desde hace más de cinco años.

  • Productos binarios:

            A pesar de estar desaconsejados por la CNMV, en el caso de España, este tipo de “inversión” sigue estando muy extendido entre la gente con poco conocimiento bursátil y mucho apetito por el riesgo descontrolado con promesa de grandes beneficios. Los márgenes de mantenimiento de las posiciones en este tipo de productos son muy elevados y teniendo en cuenta la volatilidad del mercado es muy probable que el inversor, antes de ganar al haber optado por la tendencia a medio plazo correcta, vea desaparecer su dinero por un salto brusco en la cotización que no se vea respaldado por el suficiente capital al margen. Por lo que, aun habiendo intuido correctamente la dirección de la cotización, los saltos por volatilidad hacen que la posición se cierre automáticamente.

Y como se dice habitualmente, lo que no está prohibido, está permitido. Si sabemos por dónde no debemos caminar, seremos capaces de descubrir nuevos caminos. hay muchas oportunidades de inversión en tiempos revueltos. Solo hay que saber a dónde mirar.